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-pasar
-driblar
-controlar
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Driblar en el fútbol

Driblar es un método individual que los jugadores usan para mover el balón de un punto a otro mientras previenen que el contrario logre la posesión de éste. El propósito de driblar es prácticamente el mismo que el de pasar el balón, excepto de que al driblar solo un jugador maneja el balón físicamente. En esencia, driblar es pasarse el balón a uno mismo y tomar posesión de él.
Observe que driblar no es simplemente burlar al oponente en una confrontación hombre a hombre. Moverse con el balón de por sí, genera ventajas.

Principio general
Debido a que driblar abarca elementos de pase y control, es lógico que se tendrán que tomar características de ambos de estos aspectos.

Creación de ángulos
Al driblar, la posición del jugador con el balón cambia y por esto genera nuevas perspectivas. Moverse lateralmente con el balón, (paralelo a la línea de gol), es la mejor manera de encontrar huecos en la línea de defensa. Los medio-campistas expertos tienen que dominar esta técnica pues les permite crear ángulos de pase.

Atraer oponentes
Cuando el oponente dribla lejos de su marcador, él esencialmente lo atrae a seguir el balón. Esto podría ser de gran utilidad si se estuviera driblando fuera del área del oponente pues podría sacar defensores contrarios fuera de sus posiciones. Crear ángulos y atraer a los oponentes son las dos principales proezas usadas por el medio-campista para manipular a los oponentes. De hecho, los mejores medio-campistas usan ambas a la vez. Los jugadores que pueden moverse con fluidez con el balón, podrían controlarlo con fluidez de espaldas al arco enemigo. A la presión del marcador, ellos se pueden alejar de él y luego moverse lateralmente haciendo un giro de 180 grados. De esta nueva posición, usualmente es creada una línea de pase por el lugar del marcador desplazado. Es por ello que la preocupada defensa enemiga, asigna a más de un marcador a un jugador con gran habilidad en los pies.

Superando oponentes
Los dribladores talentosos poseen la habilidad de superar al defensor enemigo. Al cambiar la dirección y/o la velocidad, un driblador puede engañar a su(s) contrario(s) y obtener una posición ventajosa sobre el (ellos). Una posición “ventajosa” del atacante podría ser una que le provea un mejor ángulo de pase/remate. Un aspecto importante de mantener esta ventaja es lograr colocar el cuerpo de uno entre el balón y el enemigo superado, así como alejarse de él. Esto previene directamente que el oponente recobre o interfiera mas adelante en la jugada. Driblar puede producir muchas situaciones peligrosas aun en defensas con marcación cerrada. Todo delantero debe ser capaz de superar al menos a un defensor enemigo, de aquí viene la primera regla para jugar como atacante – “si se encara al último defensor siempre enfréntalo.” Por el contrario los zagueros siempre tratan de evitar desafiar a un delantero a menos que cometan un error o los compañeros de equipo hayan retrocedido. Es por ello que los zagueros marcan a sus oponentes cerradamente – para evitar que giren (enfrentarlos con el balón.) Si un atacante ya ha girado y se dirige al gol, el defensor sólo debe esperarlo a que cometa un error, tratar de persuadirlo lejos del arco o hacer el apoyo entre dos jugadores. Superar enemigos por consiguiente se refiere al hecho de mantener el balón cerca al cuerpo de uno y moverse lejos de la dirección donde está la presión. Los defensores trabajan en el principio de la solidez. Si el atacante no es cubierto por su marcador rápidamente, otro defensor cubrirá la marca. Otra conclusión puede ser enunciada de la generalización anterior – los defensores enemigos deben ser desafiados tan pronto como sea posible (si uno concluye que el pase o disparo es menos posible.)

Métodos de driblado

Aliviar la presión
Un rápido “despliegue” de driblado es una gran herramienta, la cual abre ángulos de tiro o pase (y además descongestiona). Cuando un jugador está bajo una gran presión, su visión directa al arco usualmente se bloquea. Si el driblador se mueve lateralmente hacia la presión enemiga, por lo general puede abrir un adecuado ángulo de tiro. De manera similar, esto también se puede aplicar al pase. Los ángulos creados de esta manera son generalmente de corta vida y por consiguiente deben ser aprovechados al instante.

Conquistando campo abierto
Si un jugador tiene el balón y hay campo libre en frente de él, por lo general se esperará que continúe. Esto es hecho con el propósito de atraer hacia afuera a los oponentes. Si el atacante tiene un espacio libre hacia el arco, esto usualmente significa que el defensa que lo contrarresta se ha quedado atrás. Al llevar el balón hacia adelante, el jugador causará que al menos un defensor le ejerza presión lo cual reduce la solidez de la defensa del oponente. Este método particular de atraer la presión es útil para jugadores de cualquier posición, incluyendo a los zagueros. Los jugadores situados a los costados deben estar especialmente acostumbrados a subir con el balón.
Cuando se usa este método es extremadamente importante buscar la presión enemiga más que aferrarse al balón. Esto ayuda a encontrar ángulos abiertos por donde el balón se pueda pasar y se pueda rematar antes que el enemigo se aproxime.

Superar a los defensores
El driblar puede ser empleado para superar a los defensas. "Superar" es un término exacto que se refiere a salir de la presión enemiga en una confrontación de uno a uno. Cuando un jugador es presionado, su enemigo esta generalmente al frente a su propio arco. El resultado final de "superarlo" está resumidamente enunciado en su definición: El driblador debe terminar en el lado opuesto del oponente que presiona.